DR. CARLOS PIQUÉ VIDAL
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Juanetes o Hallux Valgus
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Definición Consiste
en la desviación del primer metatarsiano hacia la línea media y del primer dedo hacia fuera. Esta
alteración conlleva la producción de una prominencia ósea lateral de la
cabeza del metatarsiano, que en ocasiones adquiere grandes proporciones y que
es, a veces, muy dolorosa. La bolsa que se desarrolla sobre esta prominencia
se puede inflamar o infectar. El dolor también se produce por la misma
alteración mecánica que se produce en la articulación que con el paso del
tiempo desarrolla una artrosis. Durante el avance evolutivo del juanete se
produce una sobrecarga progresiva y anómala de todo el antepie con alteración
de su forma y dolor en cada una de sus estructuras, llegando a veces a
ponerse el dedo gordo por debajo o por encima del segundo dedo. Causas: Herencia Calzado de tacón alto y punta estrecha Laxitud articular Tratamiento
1. Conservador: Para
detener la evolución progresiva habrá que procurar calzar zapatos que no
terminen en punta, de textura blanda y que no compriman los dedos. Los
separadores y los correctores ortopédicos son de poca utilidad. Si el juanete
se acompaña de pie plano, hay que acudir a la utilización de plantilla. Si se
da una contractura del tendón de Aquiles, se aconsejarán estiramientos de
este tendón.
2. Quirúrgico: El dolor o la excesiva deformación indican la cirugía.
Practicamos la
cirugía del hallux valgus o juanete por medio de la técnica cerrada o
percutánea con mínima incisión. Bajo anestesia local y de forma ambulatoria ( el paciente entra y
sale del quirófano andando).
Metodología: Por medio de tres pequeñas incisiones
de 3 milímetros se elimina el saliente óseo y se corrigen los ejes alterados
del primer metatarsiano y del dedo mediante cuñas practicadas en el hueso. Si sólo
se eliminase el saliente óseo el juanete se reproduciría. Por este motivo que
deben corregirse también las direcciones de los huesos y así evitar su
reproducción. Asimismo, la cirugía percutánea permite que el paciente se vaya
a casa por su propio pie después de la intervención. El postoperatorio no es
doloroso porque la cirugía respeta y no toca la articulación y los tejidos
blandos. Por ello, no precisa rehabilitación y permite la incorporación a las
actividades habituales desde el primer momento de forma progresiva. Requiere
un pequeño vendaje y un calzado postoperatorio de 4 a 6 semanas. Ninguna intervención quirúrgica está exenta de riesgos, ya sean derivados de la anestesia local, ya sean específicos del tipo de intervención practicado, ya sean los propios de cada paciente. |
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